sábado, 22 de septiembre de 2012

In Time: una representación de socialismo postmoderno

    Justin Timbarlake protagoniza el film In Time. Contextualizada en un futuro cercano, el actor interpreta el papel de Will Salas, un joven obrero que a partir de ciertos acontecimientos se dedica a robar a los ricos para dar a los pobres. La película es un canto a la distribución de la riqueza o, por lo menos, una manifestación de que en el mundo la situación socioeconómica entre clases sociales debería ser equitativa, a punto tal de abolir el sistema clasista.

    La peculiaridad de este film es que aquí la riqueza es el tiempo. Las personas trabajan para ganar tiempo, compran diferentes bienes consumo con tiempo, es decir que el tiempo es la moneda de cambio y más aún, es lo que permite continuar con vida a los seres humanos. Si alguno de ellos se queda sin tiempo, muere.



    Desde mi punto de vista, lo más interesante de la película es ver cómo se muestran bien definidas la clase alta y la clase baja; los primeros con tiempo de sobra como para vivir más de cien años, los segundos con el tiempo justo para vivir sólo un día más. Entonces la dicotomía queda bien marcada: aquellos que tienen mucho y aquellos tienen poco. Aquellos que intentarán mantener el statu quo y aquellos que aspiran a que la situación cambie en algún momento. De éstos últimos surge Will Salas, casi como un Robin Hood de tradición marxista* en busca de la revolución del proletariado, quién hace todo lo posible para abolir ese sistema capitalista llevado al extremo por Andrew Niccol - director y escritor - (incluyendo un importante ejército de reserva como es el Ghetto) y atenuar las diferencias entre clases.

   “Es robar lo que ya ha sido robado?” es la justificación que encuentra Will Salas para sus actos. Y con un mayor o menor grado de acercamiento al concepto se puede recordar la noción de justicia social, tan de moda en Argentina estos últimos tiempos, como lo estuvo hace 60 años. A fin de cuentas, de eso se trata la historia. Desde los feudos, pasando por la Revolución Francesa y más adelante la embestida del neoliberalismo hasta nuestros días, algunos tienen más de lo que pueden gastar y otros tienen lo justo y necesario para poder subsistir (sin mencionar casos en donde ni siquiera alcanza para eso). Me pregunto entonces, ¿en la actualidad y fuera de la ficción, inciden en el futuro del mundo personajes como Will Salas?

*Vale aclarar que el personaje también podría despertar cierta relación con figuras como Mijaíl Bakunin o Piotr Kropotkin, exponentes del anarquismo y anarcocomunismo respectivamente.

domingo, 10 de junio de 2012

La subjetividad en el acto de construir un hecho social

   Es interesante dar cuenta de cómo se puede mostrar solo una parte de la realidad o mejor dicho, construir una realidad entre tantas otras pero presentarla como la única existente. Porque a fin de cuentas, la realidad que se construye es la que existe, la que se muestra como un hecho, como una verdad. Un claro ejemplo sobre esto lo encontré leyendo el diario deportivo Olé, cuyo director es Leonardo Farinella, confeso hincha del Club Atlético River Plate.

   En una nota titulada En la TV es imbatible, el diario presenta a River como el club más visto en televisión por sobre Boca Jrs y la Selección Argentina. “Hay un lugar donde River no para de ganar en esta temporada: en la TV. Ni la Selección ni Boca pudieron contra el Millonario, que volvió a ser el partido más visto del fin de semana, incluso en un fin de semana con mucha y muy buena competencia en la oferta, porque la Selección jugó con todas sus figuras contra Ecuador, y Boca tuvo un Román exquisito en Catamarca.”.

   Si bien puede ser que el partido de River por la semifinal de la Copa Argentina haya alcanzado un rating mayor que el de los otros encuentros, lo que en la nota se da por sentado es que fue debido a la presencia de River en la pantalla de TV, el hecho de que se registrar un gran número de televidentes. Y más allá de que se menciona que fue un clásico, no parece dársele la misma importancia al otro equipo que jugó ese partido, el Club Atlético Racing Club, otro de los más importantes del fútbol argentino. ¿Es difícil pensar que un River vs Racing sería más visto en televisión que un Boca vs Merlo, si tenemos en cuenta que este último partido no es un clásico y que el Club Social y Deportivo Merlo tiene mucho menos seguidores que Racing? Detalles no mencionados en una nota que le da prioridad o mérito a River por el alto rating alcanzado, dejando entrever que es el club más visto en televisión. Además, tampoco se mencionan en la nota los horarios en los que ambos partidos fueron transmitidos. Se sabe en el mundo de la publicidad que la franja horaria de un Domingo a la noche es mucho más cotizada que la del mismo día a la tarde dado la diferencia en el nivel de audiencia entre una y otra.

   Finalmente queda pensar entonces qué pasó con el rating del partido entre la Selección Argentina y el Seleccionado de Ecuador. Es sabido que el nivel de popularidad del Seleccionado Nacional ha decrecido en los últimos años, tanto en la afición que asiste al estadio como en los televidentes, a tal punto que muchas de las plateas son ofrecidas a las empresas para sortear o regalar entre sus empleados.

   Miquel Rodrigo Alsina, Licenciado en Ciencias de la Información y en Derecho, comenta en su libro La Construcción de la Noticia lo siguiente: “Volviendo a la noticia, dentro de la perspectiva de la construcción social de la realidad, concibo la construcción de la noticia como un tipo especial de realidad: es la realidad simbólica, pública y cotidiana (…) Los periodistas son, como todas las personas, constructores de la realidad de su entorno. Pero además dan forma de narración a esta realidad y, difundiéndola, la convierten en una realidad pública sobre el acontecer diario”. Y también define a la noticia como una “representación social de la realidad cotidiana producida institucionalmente que se manifiesta en la construcción de un mundo posible”

   En este sentido podemos pensar que el diario Olé, a partir del fanatismo de su director por el club se sus amores, tiende a construir una realidad favorable a la institución de Núñez en el ámbito de los medios, a pesar de que institucional y deportivamente, los hechos demuestren lo contrario.

lunes, 6 de febrero de 2012

Movistar, Personal y las identidades de consumo

   En esta oportunidad me voy a detener en analizar brevemente las recientes campañas publicitarias de la marcas de telefonía movil Movistar y Personal. No mencioné a la marca Claro, no por algún motivo en particular, sino porque lo primero que llamó mi atención, el punctum de la fotografía diría Roland Barthes, fue el contraste que provocaron las estrategias publicitarias de las dos marcas anteriormente mencionadas.

  
   Mientras que la primera se presenta como “Comunidad Movistar. Conectados podemos más”, la segunda aparece como “Somos todos diferentes y está bueno. Personal, cada persona es un mundo”. Si una opta por alentar a la formación de una comunidad donde el consumidor sea participante y, más aún, pieza clave de la misma y a su vez mantenga un estado de conexión permanente con sus hermanos de tecnología, la otra pone el acento en la individualidad desde el punto de vista de la formación de la identidad de cada uno de los consumidores a partir de su diferenciación del resto, una suerte de definición propia por oposición a los demás, una relación intersubjetiva al mejor estilo no me defino solo por lo que soy sino por lo que los otros no son.

   Según la gerente de publicidad Raquel García Haymes “(…) seguimos insistiendo con el concepto Comunidad Movistar como eje de nuestras comunicaciones en general. Creemos que la comunicación facilita este concepto, lo refuerza todo el tiempo, con lo cual es natural que el concepto sea Comunidad. Y cada vez lo explotamos más, sobre todo con lo que tiene que ver con los canales 2.0 y los medios Web. Tenemos un canal de Facebook, un canal de Twitter, que son muy fuertes y muy potentes, donde la gente comienza a interactuar en foros, y en los mensajes publicitarios también tratamos de expresar esto de que Movistar se hace entre todos y que Movistar es una comunidad donde cada uno tiene un rol importante, tanto el cliente como la compañía.” (ver entrevista entera aqui)

   De esta manera, el discurso publicitario que construye la marca Movistar se constituye alrededor del concepto “comunidad”, con la pretensión de instalar la idea de que la empresa de telefonía móvil es el medio a través del cual una comunidad de personas pueden estar conectadas globalmente y, al mismo tiempo, compartir un lugar común a partir de la identificación con la marca.

  
   De acuerdo a la campaña de Personal, el gerente de marketing de la empresa, Máximo Dupont comentó “(…) estamos en el proceso de refrescar la marca y tratar de llegar a cada una de las personas que componen nuestra base de clientes para que sientan que hay una propuesta diferente para cada uno de ellos y puedan armar su propio mundo de consumo, de sms, voz, datos, etc (…)” (extracto de la entrevista)


   En este sentido, la marca Personal se interesó por desarrollar un mensaje que manifiesta que todos los consumidores somos diferentes y que vemos y entendemos el mundo de una manera distinta, como si tuviésemos los lentes diseñados particularmente para cada uno de nosotros sin que unos sean iguales a otros. Y no se queda allí, sino que apoya esa diversidad, la aprueba y la alienta, tanto como para demostrar que no importa cómo sea el consumidor, siempre encontrará un lugar en la marca Personal.

   Queda claro entonces que no solo ambas marcas apuestan a estrategias distintas, sino también opuestas, en la carrera por acaparar la mayor parte de la torta que representa el mercado de consumo de telefonía móvil, en este caso, en Argentina.

domingo, 22 de mayo de 2011

La CremA es de PrimerA

   “Si Rafaela ascendió hoy es porque fue el más sólido. Totalmente merecido” decía un mensaje de texto que me había llegado de una amigo hincha de Unión. ¿Quién dijo que el fútbol no es un deporte de caballeros? Hay que tener las ideas muy claras para felicitar el logro del rival. Hay que tener integridad, estar seguro de la propia identidad, del amor a los colores para tener el coraje y el valor de decirle a uno de los rivales de toda la vida “Totalmente merecido”.

La tapa del Suple Ascenso del 22 de mayo de 2011

   Y es que Atlético de Rafaela lo tiene bien merecido. Desde aquella primera promoción con Gimnasia y Esgrima de La Plata, donde fuimos a jugar a la ciudad de las diagonales con una ventaja de 3 goles y que por un hecho extrafutbolísitco (justamente de una persona sin integridad, moral o ética futbolera) no se pudo ascender, la ciudad merecía ver a La Crema jugar en Primera.


   Luego, un golpe mucho más fuerte que la frustración de perder nuevamente la promoción con el mismo rival, diría más, mucho más fuerte que el de una rodilla golpeando en el rostro de una persona… Un golpe que tocó muy a fondo, no solo a un plantel, sino a una comunidad, generó todo lo contrario a lo que se podía suponer podía llegar a ocasionar. Porque a partir de la fuerza inquebrantable de Gabriel Airaudo, Rafaela resurgió de sus cenizas como el Ave Fénix y comenzó su recorrido hacia la gloria.



   Hoy, 22 de mayo de 2011, puedo escribir estas líneas, aceptando que no soy menos hombre por sentir los ojos llenos de lágrimas al ver a esos gladiadores vestidos de azul abrazados en tierras tucumanas, emocionados por haber logrado un ascenso histórico para el club, en un gesto de nobleza deportiva como pocos se han visto en el fútbol argentino.

domingo, 27 de marzo de 2011

"Vos gritás -¡No Logo! / o no gritás -¡No Logo! / O gritás -¡No Logo... no!"


   Cuando vi esta publicidad por primera vez, lo primero que me llamó la atención a medida que se iba desarrollando, es la conjugación con la que diferentes marcas de distintos productos iban apareciendo en pantalla. Finalmente, Alto Avellaneda deja su sello, con la colaboración de otras empresas, y cierra con un final que me impacta aún más, no tanto por cómo se compuso la pauta, sino por el mensaje que deja a los consumidores.

   La publicidad creada por Young&Rubicam y realizada por Charly Mainardi de Huinca Films, pone de manifiesto el valor y el peso que las marcas tienen como constructoras de identidad en una sociedad. Tirando por tierra el ideal que hace fuerza por defender la identidad del sujeto como una construcción sobre los valores de sí mismo en base a su desarrollo cultural (siempre en relación con otros sujetos que lo conforman como tal), la pauta televisiva plantea una suerte de descubrimiento y revelación de la verdad que nadie se atraería a afirmar sobre la importancia de las marcas y lo que significan, a punto tal de tener esto mayor valor que la multiplicidad de identidades que podrían construir los sujetos para sí y para los demás. 



   Teniendo en cuenta el campo cultural, podemos encontrar una de las tantas manifestaciones sobre esta problemática. En Nike es la culturaprimer track del disco “El Tesoro de los Inocentes”, el Indio Solari deja bien claro su postura sobre la aparición y el dominio de las marcas en el mercado simbólico. “Operarios con salarios de miseria. / Dirás... ¿qué me importa eso? / tengo trece o quince años... / Las Jordan´s son para mí”.

   Vale decir que gran influencia de este pensamiento supone su origen en el libro No Logo. El poder de las marcas de Naomi Kleim. “Lo que diferenció los primeros intentos de imponer marcas de la comercialización corriente fue el hecho de que el mercado se vio inundado con productos fabricados en masa y casi idénticos entre sí. En la era de las máquinas, la competencia por medio de las marcas llegó a ser una necesidad: en un contexto de identidad de producción, era preciso fabricar tanto los productos como su diferencia según la marca. Así fue que el papel de la publicidad cambió, y dejó de consistir en boletines informativos sobre los productos para pasar a construir una imagen relacionada con la versión de los productos que se fabricaban bajo una marca determinada. A finales de la década de 1940 se comenzó a percibir claramente que las marcas no son sólo una mascota o un gancho, ni una imagen impresa en las etiquetas de los productos; las compañías en su totalidad pueden tener una identidad de marca o una conciencia empresarial”.

   De esta manera empieza a entenderse que la actividad principal de las empresas comienza a ser la gestión de las marcas. “Hacia mediados de la década de 1990, empresas como Nike, Polo y Tommy Hilfiger ya estaban en condiciones de pasar a la etapa siguiente en lo relativo a las marcas: ya no sólo referirlas a sus productos, sino también a la cultura del entorno. Por medio del patrocinio de los acontecimientos culturales, podían abrirse al mundo y reivindicar partes de él a guisa de nuevos espacios para sus marcas. Para estas empresas, las marcas no sólo eran un añadido de valor a los productos. Se trataba de absorber ávidamente ideas e iconografías culturales que sus marcas pudieran reflejar proyectándolas otra vez en la cultura como «extensiones» de las mismas. En otras palabras, la cultura añadía valor a las marcas. (…) El efecto, si no la intención original, de la creación más moderna de las marcas es poner a la cultura anfitriona en un segundo plano y hacer que la marca sea la estrella. No se trata de patrocinar la cultura, sino de ser la cultura. ¿Y por qué no? Si las marcas no son productos sino ideas, actitudes, valores y experiencias, ¿por qué no pueden ser también cultura? Como veremos después en este capítulo, el proyecto ha tenido tanto éxito que la separación entre los patrocinadores culturales y la cultura patrocinada ha desaparecido por completo”.





   Más allá de la opinión a favor o en contra de la tendencia por hacer de las marcas un elemento diferenciador, identitario y representativo de cada sujeto, lo que llama la atención de la publicidad de Young&Rubicam es la crudeza con la que denuncia, de alguna manera, que los ideales anticomerciales nunca parecieron tener lugar en el entorno social y que simple y llanamente, lo que siempre fue cierto (pese a que muchos no se atrevieran a explicitar), es que el valor de las marcas está por sobre lo que cada sujeto pueda llegar a desear en base a su arraigo cultural.

    En algún punto, la sociedad de consumo ha logrado que no importe tanto lo que cada persona quiera ser sino lo que pueda parecer para los otros sujetos con los que se interrelaciona.

lunes, 14 de marzo de 2011

El arte de la desinformación

   El tema de interés que toco en esta oportunidad es el de la desinformación en uno de los medios de comunicación más importantes que existe: la televisión. El programa de TVR, emitido el sábado pasado, me recordó un poco este problema existente que tiene que ver con el hecho de participar en una especie de carrera de caballos por ver quién se hace de la primicia, quién da el dato de relevancia antes que los demás, sin importar, la mayoría de las veces, la calidad y confiabilidad de esa información.
   Si tomamos, por caso, Sportcenter, el conocido resumen deportivo que se emite por ESPN, podemos empezar a entender este fenómeno. Esencialmente, el programa posee una dinámica que hace que la información llegue al televidente muy rápidamente. Uno tras otro, los temas son presentados, comentados y velozmente superados por otros distintos que toman su lugar. Al mismo tiempo, lo que se ve en imágenes es acompañado por un videograph donde aparece escrito otro tipo de información que también va circulando constantemente, renovándose. Finalmente, y como si esto fuera poco, suelen aparecer algunos carteles como pop ups, junto con una música que los anuncia, que muestra información “fresca”, al instante, que acaba de ocurrir hace minutos. Todo esto da como resultado la entrega de un cúmulo de información tan numerosa, recibida en tan poco tiempo, que hasta el más entrenado televidente tiene dificultades de absorber, sin perderse ni un solo dato de lo que es enseñado. ¿Hasta qué punto sirve entonces entregar la mayor cantidad de información en el menor tiempo posible, si apenas la mitad de aquello es entendido, comprendido y recordado finalmente por el televidente?

   Lo que preocupa es cuando la carrera por ser primicia hace que ese dato tan importante sea cada vez menos creíble y es entonces cuando la construcción de la noticia tiene cada vez más similitudes con la ficción que con la realidad. Cuando se habla de “irresponsabilidad informativa”, o de “una música del fin del mundo, de ciencia ficción, que no contribuye en nada”, más allá de ser discutible hasta qué punto la ética y la moral tienen protagonismo en la construcción de los hechos y que por propia esencia de la construcción hay una subjetividad inherente a la misma, vale aclarar también el extremo cuidado que debe tenerse al caminar por la delgada línea que separa la realidad de la ficción, o bien, si se quiere, la aproximación mas fidedigna y acabada de lo real, lo que acontece, y el mundo de lo verosímil, lo creíble pero que en efecto nunca sucedió. Uno de los ejemplos más contundentes es el que presenta TVR en el informe, cuando Telesur cuenta cómo CNN manipuló una fotografía de un terremoto ocurrido en Japón para contar el drama que se vivía en Haití, a partir de un sismo ocurrido en aquel país (ver minuto 9.49).

   Le velocidad con la que circula la información, la necesidad de ser cada vez más rápido para ser el primero y por ende, el más visto por el público, sufre del síndrome conocido como la sábana corta. Al preocuparse por ser primicia, el noticiero comienza a descuidar la calidad del producto que entrega y que hace circular, dejando de ser creíble.

lunes, 7 de marzo de 2011

El Cisne Negro y la relación entre los opuestos


   Hace unos días vi el film Black Swan (Cisne negro) del director Darren Aronofsky y sinceramente, más allá de la gran actuación de Natalie Portman, no me pareció que haya dejado en los espectadores una idea de originalidad en cuanto al guión cinematográfico.
   Sabiendo que se trata de una joven bailarina cuyo reto es ser la primera en interpretar al personaje que encarna al delicado cisne blanco y al malvado cisne negro, en lo que sería una versión moderna de “El lago de los cisnes”, ciertamente no quedé totalmente satisfecho con el devenir del film que, a mi entender, se hacía cada vez más predecible y reconocible desde otro lugar.
   Y es cuando comencé a recordar los principios del ying y el yang, teoría de la filosofía oriental que se fundamenta en la dualidad existente en todo el universo, suponiendo la presencia de dos fuerzas fundamentales, aparentemente opuestas y complementarias, que se encuentran en todas las cosas. Empecé a pensar que ambos cisnes podrían tener mucho que ver con esto.
El taijitu, la forma más conocida de representar el ying y yang
    Repasando algunos principios del ying y el yang, esta relación que comencé a construir tomaba cada vez más forma. Además de ser opuestos e interdependientes, el ying y el yang se consumen y generan mutuamente, es decir que cuando uno aumenta, el otro disminuye, formando un equilibrio dinámico. Finalmente, ambos pueden transformarse en sus opuestos y en cada uno siempre hay un resto del otro.
Natalie Portman en plena transformación
    Este breve repaso que hago da lugar a la mención de la presencia de Mila Kunis en el film, interpretando a la joven Lily, quien de alguna manera pone en peligro la exclusividad de Nina como la bailarina que interpretará a ambos cisnes. En forma de competencia por el papel principal en el ballet, lo que comienza a suceder por debajo de la superficialidad de las imágenes es el reconocimiento de Lily como el lado oscuro de Nina, como ese aspecto de su personalidad que quedó sofocado por su lado más amable, aniñado y puntilloso.
    Comienza entonces a tejerse una lucha en el interior de Nina entre su lado más atrevido, desprejuiciado y desinhibido y su lado más resguardado, conservador y delicado. El intento de ella por lograr dominar ambas facetas se va traduciendo en un anticipado fracaso. El enfrentamiento entre la pulsión y la razón, entre los instintos y el deber ser, decididamente forman parte de la protagónica interacción entre los opuestos que empieza a ganar el centro de la escena en la historia.
    Finalmente, el desenlace de la película no sorprende para nada o mejor dicho, sorprende que no haya presentado ningún giro inesperado que despierte ese interés por volver a repensar el film para lograr comprender su significado más profundo.